Ubicada en las inmediaciones de los Pantanos de Villa, en Lima, la Casa en el Agua, diseñada por Poggione + Biondi Arquitectos, plantea una relación íntima entre la vivienda y el paisaje. El proyecto nace de la afinidad de sus propietarios con el agua y de la voluntad de convertir este elemento en el eje articulador de toda la experiencia doméstica.
Desde el ingreso, una pequeña fuente da la bienvenida y un delgado canal de agua acompaña el recorrido hacia la casa. Al atravesar el umbral, la arquitectura se abre con total transparencia hacia el jardín posterior, donde una fuente con juncos y una piscina de borde infinito se convierten en el centro visual y emocional del proyecto. Más que un recurso ornamental, el agua estructura el espacio y refuerza la conexión con el entorno natural.
La limitada capacidad portante del terreno determinó que la vivienda se desarrollara en un solo nivel. Esta decisión permitió una organización horizontal clara y eficiente. La zona social y el dormitorio principal se orientan hacia el sur-este, aprovechando las vistas al jardín, al campo de golf y a los humedales. En el extremo opuesto se ubican los dormitorios de los hijos, la sala de estar y el escritorio, protegidos de las visuales exteriores mediante muros que guían el recorrido de ingreso y resguardan la privacidad.
Uno de los aspectos más relevantes del proyecto es la elección de la bloqueta de concreto como material predominante. Esta decisión responde a una lógica ambiental, ya que evita el uso de ladrillos de arcilla y contribuye a preservar el escaso suelo fértil de la costa peruana. Utilizado de forma expuesta, el concreto aporta una estética sobria y atemporal que actúa como telón de fondo para la vegetación, el agua y la vida cotidiana.
En el comedor, una secuencia de columnas construidas con bloquetas funciona como brise-soleil, filtrando la radiación solar y generando un interesante juego de luces y sombras. Asimismo, los ambientes orientados hacia el sol de la tarde incorporan terrazas con estructuras de sol y sombra cubiertas por madreselvas, reforzando la relación entre arquitectura y naturaleza.
La cubierta también desempeña un papel fundamental. Los techos presentan una topografía propia conformada por teatinas estratégicamente orientadas para optimizar la iluminación y la ventilación natural. Estas aberturas jerarquizan el acceso, aportan ritmo al corredor de dormitorios y permiten iluminar y ventilar baños, vestidores y áreas comunes.
En Casa en el Agua, la luz y el agua se convierten en los principales elementos compositivos. El resultado es una arquitectura serena y sensible al lugar, donde cada decisión proyectual responde al clima, al paisaje y a la forma en que sus habitantes desean vivir.




