La Casa Trama, desarrollada por Beatriz Henriques Arquitetura, se emplaza en el condominio Altos de Trancoso como una propuesta que responde de manera precisa al clima y al paisaje. El proyecto parte de un análisis detallado de la dirección del viento y la incidencia solar, permitiendo una implantación estratégica que maximiza el uso de recursos naturales y garantiza confort térmico en todos los ambientes.
Uno de los aspectos más destacados es su relación con el exterior. El paisajismo ha sido cuidadosamente diseñado para permitir la entrada de luz natural sin comprometer la privacidad frente a viviendas vecinas. A ello se suma la incorporación de paneles fotovoltaicos, que optimizan el rendimiento energético de la casa y refuerzan su enfoque sostenible.
La vivienda se organiza en una planta en forma de “L”, orientada completamente hacia el paisaje. Esta disposición separa claramente las áreas sociales de las privadas: por un lado, los espacios comunes se abren hacia la piscina y el jardín mediante grandes puertas pivotantes de madera; por el otro, las suites se conectan bajo un techo de biriba, generando una transición fluida entre interior y exterior.
En cuanto a materialidad, el proyecto apuesta por elementos locales como el eucalipto, la piedra natural y el hormigón. Recursos como los paneles de listones y los cerchados, propios de la arquitectura del sur de Bahía, permiten controlar la luz y enriquecer la relación entre espacios cubiertos y abiertos. Detalles como la pérgola de biriba en el acceso y el uso de piedra en interiores consolidan una identidad coherente y cálida.
El mayor desafío fue trabajar con mano de obra local para preservar la esencia de la arquitectura vernácula. La carpintería a medida y las luminarias de fibra natural refuerzan este concepto, logrando una integración total entre diseño, técnica y tradición. Casa Trama se presenta así como un ejemplo de arquitectura consciente, donde cada decisión responde al entorno, la cultura y la sostenibilidad.
Fotografía: Oka Fotografia




