Ubicada en Brasil y diseñada por Studio FP02, Casa GS se implanta en un terreno de 2400 m² dentro de una urbanización privada, rodeada por vegetación y un entorno natural privilegiado. Su localización, al final de una calle sin salida, le permite abrirse hacia una zona protegida con un manantial. Esta condición define una relación directa entre la vivienda y el paisaje, convirtiendo el entorno en parte esencial del proyecto.
Con aproximadamente 545 m² construidos, la casa se organiza en dos niveles claramente diferenciados. La planta baja alberga los espacios sociales como la sala, cocina, despacho y áreas de servicio, todos conectados con la terraza. En la planta superior se ubican los espacios íntimos, logrando privacidad sin perder las vistas hacia el exterior. Esta distribución responde a una lógica funcional que prioriza la comodidad y la conexión con la naturaleza.
El proyecto se compone a partir de dos volúmenes rectangulares superpuestos que definen un lenguaje arquitectónico claro y preciso. Un elemento vertical atraviesa el volumen superior, organizando áreas técnicas y reforzando la composición. La planta en forma de L permite articular los espacios interiores con el exterior, generando un patio central que se convierte en el corazón de la vivienda.
Las grandes aberturas y paneles de vidrio permiten una integración total entre interior y exterior, mientras que los marcos retráctiles desaparecen dentro de los muros, ampliando la sensación de continuidad. El acceso se da a través de un vestíbulo ventilado, protegido por lamas que filtran la luz y garantizan privacidad. Una claraboya orgánica ilumina este espacio, marcando una transición sutil hacia el interior.
La materialidad refuerza el carácter sereno del proyecto, con el uso de madera natural, granito cepillado y acero inoxidable. La topografía se respeta, permitiendo que la piscina se perciba como un volumen suspendido. Elementos como el volumen orgánico de ladrillo introducen contraste y riqueza visual. El resultado es una vivienda contemporánea que equilibra forma, función y sensibilidad hacia el entorno.




