El proyecto Gort Uí Ghaoithín, desarrollado por Taller Fuinneamh Arquitectos, propone una vivienda unifamiliar donde la geometría organiza y da sentido a cada espacio. Ubicada en el condado de Clare, la casa parte de un concepto claro: cuatro cuadrados que definen la estructura y distribución general, generando una composición ordenada y coherente.
A partir de esta base, la vivienda se divide en tres bloques sencillos que se articulan alrededor de estos núcleos. El bloque central alberga las áreas comunes y actúa como el corazón del proyecto, conectando los espacios privados ubicados en los bloques laterales destinados a los dormitorios. Esta disposición permite una clara jerarquía espacial y una circulación eficiente.
El acceso a la vivienda se da a través de un pórtico que marca la entrada principal hacia el volumen central. Este gesto arquitectónico no solo define el ingreso, sino que también refuerza la transición entre el exterior y el interior, generando una experiencia de llegada clara y ordenada.
El diseño de las aberturas responde a una reinterpretación de la arquitectura rural irlandesa de principios del siglo XX. Las ventanas se organizan siguiendo patrones tradicionales, mientras que las llamadas “ventanas ciegas” mantienen la composición rítmica de las fachadas en aquellos puntos donde no es posible abrir vanos, respetando así el lenguaje vernáculo.
En el exterior, la materialidad refuerza el vínculo con el contexto. El uso de revoco húmedo, muros de piedra seca y cubiertas de pizarra negra remite directamente a las técnicas constructivas locales. De esta manera, el proyecto logra un equilibrio entre tradición y contemporaneidad, integrándose de forma natural en el paisaje.
Fotografía: Jed Niezgoda




