En el distrito Flaminio de Roma, STUDIOTAMAT transforma un apartamento de 115 m² en un espacio abierto, flexible y conectado. El proyecto, denominado Casa Continua, replantea la distribución original para responder a nuevas formas de habitar. La intervención recupera la relación entre la vivienda y su propietario. Así, el diseño da paso a una experiencia doméstica más fluida y acogedora.
Desde el ingreso, la casa se revela a través de una secuencia de ambientes enlazados visual y físicamente. En el corazón del proyecto se ubica la cocina, concebida como el núcleo de la convivencia. Encerrada por mamparas acristaladas en tono burdeos, este espacio combina funcionalidad y calidez. Su diseño convierte la preparación de alimentos en una actividad compartida y conectada con toda la vivienda.
La zona social surge de la integración de tres ambientes preexistentes que conservan su identidad sin perder continuidad. El parqué original fue restaurado y recorre toda la casa, mientras una fina línea burdeos unifica las paredes. Las columnas estructurales se incorporan al mobiliario de roble hecho a medida. De esta manera, elementos técnicos se transforman en estanterías, asientos y áreas de encuentro.
El comedor funciona como articulador entre los distintos espacios del apartamento. Una mesa acompañada por las sillas Libellula de Giovanni Carini se ubica en un ambiente delimitado por paneles de vidrio estriado y metal. La sala de lectura, en cambio, ofrece una atmósfera más íntima con una biblioteca empotrada y asientos integrados. Este ambiente invita al descanso y a la contemplación en un entorno cálido y envolvente.
En el dormitorio, armarios de roble y textiles cuidadosamente seleccionados aportan textura y serenidad. Una cama Flou en terciopelo ocre se convierte en el punto focal del espacio.
Casa Continua logra equilibrar memoria y renovación mediante materiales, colores y soluciones a medida. El resultado es un hogar adaptable y contemporáneo, capaz de conservar el pasado mientras se abre a nuevas formas de vivir.
Fotografía: Serena Eller – Ellerstudio




