El proyecto Triplex El Rancho, ubicado en Miraflores, presenta una propuesta de interiorismo donde la personalidad del cliente se convierte en el punto de partida para definir cada ambiente. La arquitecta Bárbara Biglieri desarrolla espacios con identidad propia, combinando color, texturas, piezas de diseño y elementos decorativos que construyen una propuesta expresiva y sofisticada.
La sala se plantea como uno de los principales protagonistas del proyecto, con una composición marcada por una explosión de color y texturas. Butacas de diseño con formas dinámicas, cuadros de gran formato, una alfombra de piel de vaca, objetos decorativos y una zona de bar se integran para aportar movimiento y carácter, logrando un ambiente visualmente atractivo y con una fuerte identidad.
En el dormitorio principal, el lenguaje se transforma hacia una atmósfera más serena. Los colores sutiles permiten crear un espacio fresco, relajante y acogedor, donde cada elemento ha sido seleccionado para mantener un equilibrio entre estética y confort. La propuesta conserva la esencia del proyecto, pero adapta su expresión a las necesidades de un ambiente más íntimo.
La terraza continúa con la temática general del triplex a través de una estética de inspiración vintage. La incorporación de elementos decorativos y detalles asociados a este estilo permite extender el concepto hacia el exterior, generando un ambiente con personalidad propia y conexión con el lenguaje visual desarrollado en los interiores.
El resultado es una propuesta residencial donde cada ambiente expresa una faceta distinta del cliente, sin perder coherencia con el conjunto. El proyecto Triplex El Rancho demuestra cómo el color, las texturas, el mobiliario, el arte y los detalles decorativos pueden transformar una vivienda en un espacio auténtico, sofisticado y pensado para quienes lo habitan.




