Ubicada a orillas de un tranquilo río en las afueras de Riga, Letonia, la Casa BPROM, diseñada por OAD – Diseño de Arquitectura Abierta, reinterpreta la arquitectura tradicional báltica desde una mirada contemporánea. Concebida como una casa de vacaciones de verano, reúne una residencia familiar y una casa de huéspedes con sauna, creando un refugio conectado con el paisaje y las raíces culturales de sus propietarios.
El proyecto surge del deseo de sus habitantes, residentes en el extranjero, de recuperar el vínculo con sus orígenes. Para ello, OAD rescata materiales y técnicas de la artesanía local, como el techo de paja de caña y la fachada de madera carbonizada. La sauna se ubica en el mismo eje que la vivienda principal, retomando la organización tradicional de las casas de campo letonas.
La naturaleza también determina la forma de la arquitectura. La residencia sigue la suave curva del río, mientras los patrones ondulados de la madera se expresan en la fachada y en los pisos superiores. Los grandes ventanales conectan los ambientes interiores con el prado, permitiendo que el paisaje y la fauna formen parte de la experiencia cotidiana.
En el interior, una paleta de tonos azules y morados, materiales naturales y mobiliario a medida genera una atmósfera serena e íntima. Las obras de arte, textiles y piezas seleccionadas reflejan la personalidad de los residentes, mientras que la habitación principal refuerza la sensación de refugio mediante cortinas de lino morado translúcido.
La casa de sauna completa la propuesta recuperando un ritual profundamente arraigado en la cultura báltica. Con una sala de estar circular, piscina de inmersión en agua fría, sauna y dormitorio, el espacio favorece el descanso y la interacción. Así, la Casa BPROM se convierte en un puente entre patrimonio, naturaleza y vida contemporánea, reconectando a sus habitantes con la cultura local y el paisaje que la rodea.
Fotografía: Alvis Rozenbergs




