La Casa C+C, desarrollada por Estudio de Arquitectos Maignan, demuestra cómo la arquitectura puede revitalizar edificaciones existentes sin perder su esencia. Ubicada en el barrio Humewood Cedarvale de Toronto, esta intervención recupera una casa de ladrillo construida en la década de 1930 y la adapta a las necesidades de una familia contemporánea, combinando respeto por la estructura original con una distribución pensada para un estilo de vida dinámico.
El proyecto parte de una estrategia de reutilización adaptativa que reorganiza completamente los espacios interiores para responder a las actividades cotidianas de sus habitantes. Ambos propietarios trabajan desde casa, uno como cineasta y el otro como emprendedor tecnológico, por lo que la vivienda debía integrar áreas destinadas al trabajo, la convivencia familiar y la recepción de invitados sin comprometer el confort ni la funcionalidad.
Aunque la fachada de ladrillo que caracteriza la vivienda se conserva como parte de la identidad del barrio, la transformación ocurre en el interior. Una ampliación posterior permite abrir la casa hacia el jardín, incrementando el ingreso de luz natural y generando una mayor conexión entre los ambientes. La cocina y el comedor se convierten en el corazón del proyecto, articulando la vida diaria de la familia mediante un diseño abierto que se conecta con la sala de estar y el exterior a través de grandes ventanales y una elegante esquina acristalada sin marco.
La materialidad también desempeña un papel fundamental en la atmósfera de la vivienda. Un techo con vigas de cicuta aporta calidez y textura a las áreas sociales, mientras que la relación visual con el jardín genera una sensación de amplitud que transforma la percepción de un lote urbano de dimensiones reducidas. Cada intervención busca potenciar la iluminación natural y crear espacios acogedores donde la arquitectura acompañe las actividades cotidianas.
En la planta superior, una nueva ampliación alberga un estudio creativo independiente y un espacio de trabajo que responde a las necesidades profesionales de los propietarios. Asimismo, la suite principal se concibe como un refugio privado, incorporando un baño organizado alrededor de un jardín acristalado que introduce vegetación y luz natural, ofreciendo una experiencia de bienestar poco habitual en un entorno urbano.
Con esta propuesta, Estudio de Arquitectos Maignan convierte una vivienda tradicional en un hogar contemporáneo donde la flexibilidad, la luz y la conexión con la naturaleza redefinen la experiencia de habitar. La Casa C+C evidencia cómo la reutilización inteligente de la arquitectura existente puede generar espacios más funcionales, cálidos y preparados para las nuevas dinámicas de la vida familiar.
Fotografía: Maxime Brouillet




