El estudio PuertoyMartín – Arquitectura e Interiorismo presenta la Casa Azul, un proyecto donde la intervención arquitectónica y el diseño interior dialogan para optimizar la luz y la funcionalidad en un apartamento singular.
Desde el inicio, el diseño estuvo marcado por una viga de hormigón visto que recorre la fachada, dividiendo la vivienda en dos zonas: un área amplia y luminosa junto a las ventanas y el balcón, y un espacio largo, estrecho y más oscuro cerca de la entrada.
Para equilibrar la iluminación y mejorar la percepción del espacio, los arquitectos incorporaron una carpintería azul a lo largo de la pared de la entrada, extendiendo visualmente el color del techo hacia la viga. Esta pieza empotrada no solo actúa como área de trabajo y espacio de almacenamiento, sino que también oculta la lavadora y la secadora, y puede transformarse en un dormitorio adicional para invitados mediante un cómodo sofá debajo de los estantes.
El pavimento de la vivienda combina madera de roble de ancho variable, dispuesta con un giro de 45°, con el objetivo de maximizar la luz natural y aportar dinamismo visual al espacio.
La carpintería combina madera de roble y laminado de alta presión azul, en armonía con el papel pintado que recubre la pared bajo la viga, generando un diálogo cromático elegante que aporta identidad y carácter a la vivienda.
Con la Casa Azul, PuertoyMartín logra una propuesta donde la funcionalidad, la luz y el color se integran para crear un hogar flexible, estético y profundamente pensado para las necesidades de sus habitantes.
Fotografía: Javier de Paz García




