Diseñada por el estudio Tubb, Casa Sukoon integra referencias de la arquitectura tradicional punjabí con las necesidades de una vivienda urbana contemporánea, utilizando patios, arcos, ladrillo y luz natural para construir una experiencia doméstica conectada con la naturaleza.
Ubicada en el punto donde el límite urbano de Mohali se encuentra con el pueblo de Chunni Kalan, Casa Sukoon se desarrolla sobre un terreno de 9 x 23 metros con vista hacia un parque. La vivienda fue diseñada para una pareja que creció en un entorno rural y mantiene una fuerte conexión con sus valores y tradiciones. A partir de ello, el proyecto busca establecer un diálogo entre la identidad cultural de sus habitantes y las dinámicas de la vida urbana actual.
Desde el ingreso, la vivienda plantea una transición entre la calle y el espacio doméstico. Un jardín se ubica entre la puerta de entrada y la puerta principal, incorporando césped, plantas, árboles de mango y un árbol arjan. Los ladrillos colocados en el suelo acompañan el recorrido, mientras la fachada de ladrillo se curva suavemente hacia el interior y los aleros blancos sobresalen para proteger la entrada de madera del sol.
Al ingresar, el recorrido conduce hacia un espacio de doble altura denominado baithak, que funciona como el principal punto de encuentro de la vivienda. Inspirado en las casas tradicionales de la India, este ambiente se relaciona directamente con el patio. Tres grandes arcos conectan ambos espacios y refuerzan la sensación de amplitud, mientras que los elementos de ladrillo tallado y los parapetos de celosía incorporan detalles ornamentales que también cumplen funciones dentro del diseño.
El patio se convierte en uno de los elementos centrales de Casa Sukoon. Los diferentes ambientes se orientan hacia este espacio, permitiendo que la vivienda mantenga una relación constante con la vegetación, la luz y los cambios de estación. De esta manera, la propuesta toma como referencia la cultura y las formas de habitar tradicionales sin reproducirlas literalmente, sino reinterpretándolas dentro de una vivienda contemporánea.
La distribución responde a las necesidades de una familia y a las dimensiones compactas del terreno. La planta baja cuenta con una habitación de invitados y un baño independiente de uso común, mientras que la primera planta incorpora dos dormitorios y una sala de estar que se prolonga hacia una terraza posterior con vistas al patio. Elementos geométricos como ventanas circulares, aberturas hacia el patio y perforaciones en el parapeto de la escalera introducen un carácter lúdico dentro de la composición.
La relación con la luz natural también desempeña un papel fundamental. Las columnas fueron ligeramente retranqueadas respecto a la pared medianera, una decisión que permitió mejorar la estabilidad estructural, reducir las necesidades de cimentación y generar espacio para ventanas verticales. Estas aberturas permiten que la luz ingrese y recorra las superficies texturizadas de los muros, mientras que las claraboyas horizontales llevan iluminación natural hacia los dormitorios y baños.
En los dormitorios, la orientación y el confort térmico determinaron la configuración de las fachadas suroeste. Los ambientes incorporan ventanales altos y ventanas profundamente empotradas que ayudan a controlar la intensidad del sol durante las tardes. En conjunto, estas decisiones generan profundidad visual y una sensación de amplitud dentro de los espacios interiores.
Casa Sukoon plantea así una arquitectura donde los materiales, la luz y las referencias culturales se integran para crear una vivienda conectada con su contexto. El proyecto de Tubb demuestra cómo un terreno compacto puede convertirse en una oportunidad para explorar nuevas formas de habitar, recuperando elementos de la tradición y adaptándolos a las necesidades de la vida contemporánea.
Fotografía: Suryan Saurabh




