La arquitecta Leslie Bravo, de LB Arquitectura Design, explora cómo la iluminación, los materiales, la distribución y la comprensión de las personas permiten crear ambientes que van más allá de lo estético para despertar sensaciones y transmitir historias.
Diseñar desde una perspectiva emocional implica pensar más allá de la arquitectura y preguntarse qué sensaciones experimentarán las personas al habitar o recorrer un espacio. Para la arquitecta Leslie Bravo, cada decisión debe responder a una intención y contribuir a construir una experiencia. Esta mirada se refleja en Renace Amancaes, proyecto que desarrolló para Expodeco 2025 y que buscó transmitir, a través del diseño, la historia y el significado de la flor de Amancaes y su renacer.
La propuesta tuvo también un significado personal para Leslie Bravo, quien recordó su etapa de formación en Toulouse Lautrec, donde conoció la flor durante el curso de Paisajismo y descubrió su valor como símbolo representativo del Perú. Años después, esa referencia se convirtió en el concepto de un proyecto en el que el recorrido, los elementos y la composición del espacio fueron pensados para generar una conexión con los visitantes. Así, la intención no era únicamente crear un ambiente atractivo, sino lograr que las personas comprendieran el mensaje y se llevaran una experiencia memorable.
En esa construcción emocional intervienen distintos componentes del diseño. La iluminación, las texturas, la colorimetría, la temperatura y la distribución del mobiliario influyen en la manera en que las personas perciben y utilizan un ambiente. Leslie Bravo señala que estos elementos deben integrarse de forma coherente, pues su combinación puede transformar la experiencia espacial y generar sensaciones de calidez, acogida y bienestar. El objetivo es alcanzar una experiencia integral en la que lo visual y lo sensorial se complementen.
Sin embargo, conectar emocionalmente con un espacio también requiere comprender a quienes lo utilizarán. Para Leslie Bravo, las primeras reuniones con los clientes son fundamentales para escuchar, observar e identificar aspectos de su personalidad, estilo de vida, valores y expectativas. Más allá de conocer sus preferencias estéticas, considera importante entender cómo desean sentirse dentro del ambiente y qué buscan transmitir, especialmente cuando se trata de espacios comerciales. Esta información permite interpretar necesidades que muchas veces no se expresan de manera directa y convertirlas en decisiones de diseño.
Desde su experiencia, Renace Amancaes representa un ejemplo de cómo una emoción puede orientar el desarrollo de un proyecto desde su concepción. La historia que se buscaba contar definió los elementos y las decisiones que dieron forma al espacio, demostrando que el diseño puede convertirse en un medio para comunicar, generar vínculos y permanecer en la memoria de quienes lo recorren. Para Leslie Bravo, la arquitectura alcanza una dimensión especial cuando, además de responder a una función, logra conectar con las personas y provocar una experiencia significativa.
¿Tienes un proyecto en mente?
Comunícate con Leslie Bravo, de LB Arquitectura Design, y descubre cómo transformar tus ideas en espacios que conectan, transmiten emociones y reflejan tu esencia.
Celular: 943 440 464
Correo: Proyectos@lbarquitectura.com.pe
Correo: Lesliebravo2502@gmail.com
Fotografía: Vinicios Barros




