El desarrollo de un proyecto de interiorismo va mucho más allá de lo estético. Se trata de un proceso que, paso a paso, permite transformar ideas en espacios que realmente funcionan y conectan con quienes los habitan. Cada etapa suma y ayuda a que el resultado final tenga sentido, coherencia y personalidad.
En ese camino, la diseñadora de interiores Ivanna Mauricci propone entender el proceso como una construcción estratégica que comienza con el briefing. Esta primera conversación es clave, ya que permite conocer al cliente, sus hábitos, su estilo de vida y lo que espera del espacio. Más que un requisito, es el punto de partida para diseñar con intención.
Luego viene la conceptualización, una etapa donde toda esa información empieza a tomar forma. Aquí se define la idea principal del proyecto, y herramientas como el moodboard ayudan a visualizar el rumbo: colores, materiales, texturas y referencias que empiezan a contar una historia antes de hacerse realidad.
Después, el proyecto se vuelve más tangible con la selección de materiales y elementos. Se eligen acabados, mobiliario e iluminación, buscando siempre un equilibrio entre funcionalidad, estética y durabilidad. Cada decisión suma para lograr un espacio no solo atractivo, sino también práctico.
Finalmente, llega la ejecución, donde todo lo pensado se convierte en realidad. Es el momento en el que el diseño se materializa y cada detalle cobra vida dentro del espacio.
Así, el proceso creativo deja de sentirse rígido y se entiende como una secuencia natural, donde cada etapa tiene su importancia. La metodología de Ivanna Mauricci demuestra que el interiorismo no es solo una cuestión estética, sino una forma de diseñar pensando en las personas, combinando estrategia, sensibilidad y creatividad en cada proyecto.
Para conocer más sobre el trabajo y la metodología de Ivanna Mauricci, puedes contactarla a través de:
Contacto: 980 493 790




