En Casa E&M, diseñada por la arquitecta Valeria Tantaleán, se convierte en una propuesta residencial donde el confort, la diversión y los momentos compartidos toman protagonismo. Cada ambiente ha sido concebido para acompañar la dinámica de sus habitantes y generar experiencias alrededor del diseño.
Uno de los espacios principales es la sala de televisión, planteada como un verdadero cine en casa. El ambiente combina una atmósfera acogedora y dinámica con un amplio sofá en L que garantiza comodidad durante las sesiones de películas. La propuesta incorpora además una kitchenette enmarcada en madera y paredes revestidas con papel tapiz en tono arena, recursos que aportan calidez y refuerzan el carácter íntimo del espacio.
La personalidad de esta sala también se construye a partir de los detalles. Los cuadros inspirados en las películas favoritas de los hijos de los propietarios incorporan un componente emocional al ambiente y convierten la decoración en una expresión de los gustos de la familia. Así, el diseño no solo responde a una búsqueda estética, sino que también incorpora elementos capaces de representar recuerdos, preferencias y momentos compartidos.
La experiencia se extiende hacia la terraza, concebida como un espacio exterior para reunirse y disfrutar en familia. Un techo de drywall acompañado de vigas decorativas aporta carácter y calidez, mientras que el área de parrilla se convierte en uno de los principales puntos de encuentro de la vivienda. La mesa central, que también funciona como barra, permite congregar a los usuarios alrededor de una misma experiencia y favorece la interacción.
La propuesta de Casa E&M demuestra cómo el diseño residencial puede partir de las experiencias que sus habitantes desean vivir. En lugar de plantear los ambientes únicamente desde su función, el proyecto de Valeria Tantaleán los articula alrededor de actividades como ver películas, cocinar, conversar, disfrutar de una parrilla y pasar tiempo juntos.
De esta manera, Casa E&M integra entretenimiento, funcionalidad, confort y personalidad en una vivienda donde cada ambiente responde a una forma particular de habitar. El resultado es un hogar que no solo busca verse bien, sino acompañar la vida cotidiana y convertir el diseño en parte de esos momentos que reúnen, conectan y generan nuevas experiencias en familia.




