La intervención del arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra reorganizó un espacio comercial de 100 m² en Sevilla mediante una escalera helicoidal, volúmenes curvos y una propuesta material protagonizada por el aluminio y el acero inoxidable.
¿Cómo transformar un local comercial reducido y desestructurado en un espacio fluido, funcional y con una identidad propia?
Ese fue el punto de partida de la reforma de Tienda MKR, un establecimiento multimarca ubicado en Sevilla, España. El proyecto, desarrollado por el arquitecto Guillermo Vázquez Consuegra, respondió a la necesidad de reorganizar el espacio existente y adecuarlo a los estándares normativos vigentes.
La propuesta planteó una nueva distribución que mejoró la circulación y la percepción visual del conjunto. Uno de sus elementos centrales fue la incorporación de una escalera helicoidal, ubicada en el punto donde se superponen la planta baja y el sótano. Esta estructura funcionó como eje articulador de ambos niveles, que se relacionan mediante un giro de 90 grados, estableciendo una conexión espacial dinámica.
La geometría de la escalera también definió la disposición de dos grandes expositores de formas curvas, diferentes alturas y diámetros. Ambos volúmenes se superponen y generan superficies cóncavas destinadas a la exhibición de las prendas y accesorios. De esta manera, el mobiliario dejó de ser un elemento secundario para convertirse en parte fundamental de la organización arquitectónica y de la experiencia de compra.
En cuanto a los materiales, el proyecto apostó por el aluminio en distintas composiciones y acabados, como laminado, extrusionado y fundido. Este material se incorporó mediante un revestimiento vertical continuo de espuma de aluminio, aplicado para unificar la imagen interior y otorgarle una apariencia contemporánea. A ello se sumó un pavimento compuesto por grandes piezas de acero inoxidable, cuya presencia reforzó el carácter unitario y neutro del ambiente.
La intervención consiguió establecer un espacio de exposición coherente, en el que la arquitectura y los elementos constructivos acompañan la experiencia comercial sin competir con los productos. La neutralidad de los acabados metálicos permitió que las prendas, con sus distintas formas y colores, asumieran el protagonismo visual. Así, Tienda MKR convirtió una reforma funcional en una propuesta de interiorismo comercial donde la geometría, los materiales y la circulación definieron una nueva identidad para el establecimiento.
Fotografía: Fernando Alda




