Suite de Lujo, diseñada por Sandra San Miguel, reúne su experiencia en retail, residencial y hotelería en una propuesta concebida para ser recorrida, descubierta y vivida. El proyecto tomó forma en Expodeco 2026 a partir de una idea concreta: recrear la experiencia de ingresar a una suite de hotel de alta gama, haciendo que cada ambiente y detalle construyera una atmósfera capaz de conectar con los visitantes.
El recorrido comenzaba con un primer ambiente desarrollado junto a Rosen, cuya nueva colección se integró a la propuesta como parte de una escena cuidadosamente compuesta. La experiencia continuaba hacia el walking closet, donde piezas de Karim Chamán, Casa100, Roche Bobois y Queens Deco se combinaron con papel tapiz, acabados y otros elementos para construir una estética sofisticada y contemporánea. También participaron Sanicenter y distintas marcas que contribuyeron a materializar los detalles del proyecto.
La propuesta incorporó además una dimensión sensorial de la mano de El Apotecario de Cata, con cremas, brumas y aromas que acompañaban el recorrido. Para Sandra San Miguel, estos recursos forman parte de aquellos detalles que transforman una estadía en una experiencia, llevando el interiorismo más allá de lo visual para involucrar otros sentidos y reforzar la percepción de cada ambiente.
La respuesta de los visitantes reflejó esta intención. Expresiones como “¡Qué lindo este corner!” y “Se siente realmente como entrar a una suite de hotel” evidenciaron que el proyecto logró transmitir la experiencia que la diseñadora buscaba construir. El recorrido permitió que el público no solo observara los productos y elementos que conformaban la propuesta, sino que se aproximara a una experiencia de hospedaje trasladada al interiorismo.
Para Sandra San Miguel, Suite de Lujo reúne aprendizajes de diferentes etapas de su trayectoria: el valor del recorrido desarrollado desde el retail, la personalización propia del ámbito residencial y la dimensión sensorial vinculada a la hotelería. El resultado es un proyecto donde el diseño funciona como una experiencia integral, capaz de comunicar, conectar y generar espacios que no solo se observan, sino que también se viven y permanecen en la memoria.
Fotografía: Sebastián Aparicio




