Casa Berna, diseñada por Hiro Arquitectos, parte de una decisión constructiva que transforma la manera tradicional de trabajar la mampostería de ladrillo en la arquitectura peruana. En lugar de ocultarlo bajo acabados, el proyecto deja sus muros expuestos y los cubre con una capa de cal que aclara la superficie sin borrar su textura. Las juntas, uniones e irregularidades de cada pieza permanecen visibles en el acceso, la fachada hacia el jardín y los espacios interiores, convirtiéndose en parte del carácter de la vivienda.
La casa se organiza en dos volúmenes superpuestos. El primero es una barra baja y blanca que se dispone paralela al jardín, con la piscina y las áreas verdes frente a ella. Una terraza cubierta prolonga los espacios sociales hacia el exterior. Sobre uno de los extremos se apoya un segundo volumen oscuro, con cubierta a dos aguas, cuya silueta reinterpreta las casas de campo del valle desde una expresión esencial, sin aleros, tejas ni ornamentación.
El acceso peatonal plantea una secuencia de pórticos blancos cubiertos por troncos de madera continuos, inspirados en las pérgolas rurales. La solución genera sombra, filtra la luz sobre el pavimento de hormigón y acompaña el recorrido hacia la vivienda. Guijarros de río marcan los límites entre el pavimento y la vegetación, mientras las puertas de madera incorporan un panelado diagonal elaborado artesanalmente.
En el interior, la cocina, el comedor y la sala de estar comparten un espacio de concepto abierto con un suelo continuo de hormigón. Una chimenea central suspendida organiza el ambiente social, mientras las paredes encaladas reflejan una luz cálida y dejan entrever sutilmente el tono del ladrillo. La materialidad reúne mampostería de ladrillo con cal, hormigón, madera, guijarros de río y trabajos artesanales de carpintería.
Casa Berna plantea una arquitectura que puede transformarse con el paso del tiempo. La capa de cal permite que el ladrillo vaya revelando gradualmente su color y textura natural, haciendo de la evolución de los materiales parte de la experiencia de habitar.
Fotografía: Fernando Delgado




