El proyecto Departamento SADRO, desarrollado por la oficina Dionne Arquitectos y liderado por la arquitecta Kitty Murillo, surge como una remodelación integral de un departamento recientemente entregado dentro de uno de los desarrollos residenciales más innovadores de la ciudad de Puebla. La propuesta parte de una planta arquitectónica ya definida, pero transforma completamente la experiencia espacial a través de soluciones funcionales y una cuidada selección de materiales.
Uno de los principales objetivos del proyecto fue adaptar los espacios al estilo de vida de sus usuarios. Para ello, se reformó el área de servicio y se incorporó un nuevo espacio de pantry junto a una barra de servicio conectada con la cocina y la zona social. Además, la distribución interior fue redefinida mediante elementos fijos y mobiliario que permitieron crear una sala principal más amplia, un comedor integrado y un espacio de transición entre el acceso y el área social, concebido como una acogedora sala de estar.
La propuesta arquitectónica enfatiza uno de los mayores atributos del departamento: un amplio ventanal de piso a techo ubicado en el piso 14, que abre las vistas hacia el paisaje urbano de Puebla. Este elemento conecta directamente con una terraza social equipada con sala exterior, comedor y barra de servicio, generando una relación fluida entre interior y exterior. Al mismo tiempo, la barra actúa como un límite sutil entre el área social y la terraza privada de las habitaciones secundarias.
En la zona privada, cada habitación fue diseñada para reflejar la personalidad de sus usuarios. Mientras una de ellas incorpora un estilo industrial con influencias orientales, otra apuesta por una atmósfera más neutra y acogedora. La recámara principal, por su parte, destaca por la combinación de maderas naturales, tonos cálidos y texturas suaves que refuerzan la sensación de confort.
La paleta de materiales combina elementos existentes con nuevos acabados en tonos neutros, maderas naturales y piedras como granitos y mármoles blancos y oscuros. Estos materiales se integran a través de formas orgánicas y texturas que aportan carácter al proyecto. La iluminación también cumple un rol protagónico, incorporando distintos puntos de luz que resaltan materiales, arte y detalles arquitectónicos, permitiendo que los ambientes cambien y evolucionen según la incidencia natural del sol.
El resultado es un departamento contemporáneo, amplio y acogedor, donde cada detalle fue cuidadosamente pensado para generar una experiencia residencial cálida, funcional y visualmente equilibrada.
Fotografía: Alejandro Mirsha Campos, FD




