Ubicada a orillas de un canal en Paraty, Río de Janeiro, la Casa BRM, diseñada por Jacobsen Arquitetura, se presenta como una residencia que establece un diálogo permanente con el paisaje natural. Concebida para una familia que disfruta compartir momentos con amigos y seres queridos, la vivienda transmite la esencia del verano mediante una arquitectura cálida, luminosa y profundamente conectada con el entorno. La presencia del agua, la vegetación y las montañas se convierte en parte integral de la experiencia cotidiana.
Desde el primer ingreso, ya sea por la fachada que mira hacia la calle o directamente desde el muelle sobre el canal, la residencia sorprende por la amplitud visual y la abundante luz natural. Grandes aperturas en la cubierta de madera iluminan los espacios interiores y permiten apreciar la continuidad entre las distintas áreas de la casa. La propuesta responde al deseo de los propietarios de crear un hogar dominado por tonos beige y materiales naturales, evocando la arena, la madera y el mar a través de una cuidada selección de acabados, texturas y colores.
Distribuida en dos niveles, la vivienda organiza las áreas sociales en la planta baja, donde se integran la sala, el comedor, el balcón gourmet, la piscina, el gimnasio, dos habitaciones familiares y las suites destinadas a los invitados. Un jardín interior funciona como elemento articulador entre los ambientes, reforzando la conexión visual y física con el exterior. En el segundo nivel se ubican las suites familiares, mientras que una terraza ajardinada, accesible desde la suite principal y el corredor, ofrece un espacio privado de contemplación protegido por un estratégico diseño paisajístico.
La composición arquitectónica destaca por una distribución en forma de “L”, orientada para aprovechar las vistas hacia el canal y las montañas. Sus fachadas revestidas con madera Accoya en tono beige se complementan con parasoles de piedra que controlan la incidencia solar, mientras que una cubierta con estructura reticulada unifica los distintos volúmenes de la residencia. Los aleros fueron concebidos para ser cubiertos progresivamente por plantas trepadoras, reforzando la integración con la naturaleza. Cada detalle del mobiliario, las telas, los colores y las texturas fue cuidadosamente seleccionado mediante un trabajo conjunto entre arquitectos, diseñadores de interiores y propietarios, dando como resultado un proyecto que combina sofisticación, confort y una identidad tropical contemporánea.
Fotografía: Fernando Guerra + Fran Parente




