El diseño de interiores contemporáneo busca crear espacios que no solo sean funcionales, sino que también reflejen la personalidad y las pasiones de quienes los habitan. Cada proyecto es una oportunidad para combinar estética, comodidad y propósito, transformando ambientes cotidianos en experiencias únicas y memorables. En este contexto, los espacios personalizados para coleccionistas destacan por integrar exhibición, organización y diseño, logrando un equilibrio entre lo práctico y lo visual.
Diseñada por Pol Grand Interiorismo, la sala de estar concebida para un coleccionista apasionado equilibra funcionalidad y estética, convirtiéndose en un verdadero santuario para sus miniaturas. Pensada especialmente para el padre de Fernanda, creador y coleccionista, cada elemento del espacio ha sido meticulosamente diseñado para resaltar sus piezas.
El proyecto integra estanterías verticales de vidrio, metal y melamina Pelikano en tonos Bellota y Capri, que combinan sofisticación y estructura, permitiendo que la luz natural ilumine cada figura y resaltando su valor estético y narrativo. La disposición estratégica prioriza la verticalidad, optimizando el área disponible y generando fluidez en la circulación de la sala.
Muebles a medida, elaborados por carpinteros especializados, combinan almacenamiento cerrado con zonas abiertas de exhibición, equilibrando comodidad y funcionalidad. El piso flotante SPV de Ferretti aporta continuidad visual y calidez al conjunto, mientras la iluminación puntual realza la colección, creando distintos focos de interés sin interferir con los detalles de cada pieza.
El resultado es un espacio armónico donde la pasión por las miniaturas se convierte en eje central del diseño, fusionando lo creativo con lo ejecutivo y reflejando la identidad de su dueño.
Fotografía: Sebastián Aparicio




