El estudio JAK Architecture desarrolló Casa de madera, una renovación cuidadosa de una vivienda existente ubicada en Barwon Heads. El encargo comenzó como una intervención modesta para una familia joven en crecimiento, pero pronto se transformó en un proyecto reflexivo que replantea el funcionamiento de una casa que había sido alterada por reformas poco respetuosas a lo largo del tiempo.
La vivienda original presentaba una organización fragmentada y una calidad constructiva desigual producto de múltiples modificaciones. Frente a esta situación, los arquitectos optaron por un enfoque de conservación: mantener la mayor parte posible de la estructura existente. Desde el inicio se identificó la oportunidad de trabajar con la planta original, preservando los elementos que aún conservaban valor y evitando transformaciones innecesarias.
Con un presupuesto aproximado de 600.000 dólares y un plazo de obra breve, las ampliaciones fueron diseñadas para integrarse discretamente con la envolvente existente. La intervención evita alterar la forma original de la casa, permitiendo que las nuevas incorporaciones se perciban como una evolución natural del conjunto. A pesar de que el terreno permitía un desarrollo mayor, la moderación se convirtió en el principio rector del proyecto.
En el interior, la paleta de colores se mantiene deliberadamente sobria y minimalista, creando un ambiente tranquilo que sirve como telón de fondo para el arte, los libros y los objetos cotidianos de la familia. Los materiales seleccionados son simples, naturales y duraderos, con detalles constructivos pensados para resistir el paso del tiempo y facilitar el mantenimiento de la vivienda.
El proyecto también refuerza la relación entre la casa y el paisaje. El jardín delantero incorpora plantas nativas de bajo mantenimiento que integran la vivienda con su contexto costero, mientras que el jardín trasero se resuelve con césped y arena, generando un espacio resistente para el juego y la vida al aire libre. Un solario posterior se abre hacia un grupo de abedules y capta la luz suave de la mañana, creando una conexión fluida entre interior y exterior y ofreciendo un espacio flexible pensado para acompañar la evolución de la vida familiar.
Fotografía: Mike Parlapiano




