Greta Arcila es una de las mentes creativas y editoriales más apasionadas en el panorama de la arquitectura, el interiorismo y el diseño en el país. Como fundadora y directora general de Glocal Design Magazine, plataforma que vio la luz en 2010, ha dedicado su trayectoria profesional a construir un puente de comunicación indispensable, un espacio donde el talento nacional puede mirarse de frente con una perspectiva global. Su incansable labor la ha convertido en un referente de la gestión cultural y el periodismo especializado, abriendo espacios clave para las nuevas generaciones y consolidando una voz firme y necesaria en la promoción del liderazgo de las mujeres dentro de un sector históricamente complejo.
Guiada por ese mismo y riguroso compromiso con la excelencia, Greta Arcila creó el Premio Noldi Schreck. El propósito fundamental de este certamen fue, desde su origen, honrar la memoria del célebre arquitecto de origen suizo-ruso (1921-2009), quien es considerado un pionero fundamental del interiorismo y de la arquitectura de paisaje en México.
La historia de Noldi Schreck en México estuvo marcada por una visión estética que redefinió el concepto de lujo en la arquitectura residencial y hotelera del país. Tras una exitosa carrera en Beverly Hills, donde diseñó para grandes estrellas del cine de oro como Jean Harlow, Noldi llegó a México en la década de los cincuenta para transformar por completo el imaginario del paraíso tropical. Fue él quien, con una sensibilidad única, diseñó los icónicos chalets con albercas privadas del Hotel Las Brisas en Acapulco, así como el Club de Yates, fusionando de manera inédita la suntuosidad internacional con la naturaleza costera.
La estancia de Schreck en el país no solo modificó la fisonomía de las costas guerrerenses al dar vida al célebre “estilo Acapulco”, caracterizado por el uso elegante de palapas, textiles locales y materiales vernáculos reinterpretados, sino que dejó una escuela que años más tarde exportaría a Europa para diseñar el legendario Puerto Banús en Marbella, España. En la Ciudad de México, Noldi Schreck se convirtió en un dinamizador cultural indispensable, proyectando residencias y espacios comerciales icónicos en la Zona Rosa y las Lomas de Chapultepec, otorgándole al diseño interior el estatus de una disciplina formal, sofisticada y profundamente conectada con la identidad mexicana.
El premio que lleva su nombre nació precisamente para preservar ese legado y su visión vanguardista de los espacios, estableciendo un estándar de calidad que inspirara a los profesionales contemporáneos a desafiar de manera constante los límites de la creatividad.
A lo largo de 12 ediciones, el certamen se ha consolidado como uno de los reconocimientos más prestigiosos e importantes del país, poseyendo la enorme virtud de convocar a las máximas figuras del diseño arquitectónico e interior. Creadores icónicos de la talla de Teodoro González de León, Enrique Norten, Mario Schjetnan, Félix Sánchez, Javier Sordo Madaleno, Javier Senosiain y Carmen Cordera han sido celebrados a través del premio a la Trayectoria Institucional, dejando un testimonio claro de cómo sus obras han redefinido el paisaje urbano de nuestras ciudades.
Bajo la dirección de Greta Arcila, este evento anual no se limita a rendir tributo a los maestros consagrados que han fungido como pilares y jurados del premio; su verdadera fuerza radica en la equidad con la que impulsa las propuestas audaces, sustentables y disruptivas de los jóvenes talentos. Así, el Premio Noldi Schreck se mantiene como una vitrina en constante movimiento, un registro histórico invaluable y el reflejo más fiel de la evolución espacial de un México que sigue reinterpretando sus raíces con una mirada global, recordándonos que el diseño es, ante todo, una construcción colectiva que se hereda con orgullo.



