La remodelación de las áreas sociales de una casa antigua propone una actualización que respeta el carácter original de la vivienda mientras introduce una atmósfera más contemporánea y funcional. La intervención se centra en renovar los espacios de encuentro familiar, priorizando el confort y la armonía visual sin perder la esencia de la arquitectura preexistente.
El diseño, desarrollado por Ivanna Mauricci, toma como punto de partida la búsqueda de calidez y elegancia como principios rectores de la propuesta. A partir de estos criterios se definió una cuidadosa selección de materiales, pensada para construir una composición interior personalizada y acorde con las dinámicas de la familia que habita la vivienda.
La paleta cromática se mantiene en tonos claros que aportan luminosidad y amplitud a los ambientes, mientras que los acentos en madera introducen textura y calidez. Este contraste sutil permite generar espacios acogedores y equilibrados, donde los materiales naturales juegan un papel fundamental en la construcción de la atmósfera.
Aunque las áreas sociales no se encuentran completamente integradas en un único ambiente, cada espacio logra relacionarse visual y conceptualmente con los demás. La continuidad en la elección de materiales, colores y detalles permite mantener una lectura coherente del conjunto.
El resultado es una renovación que combina sensibilidad estética y funcionalidad, donde cada ambiente mantiene su identidad sin perder la conexión con el resto de la casa. La intervención demuestra cómo una casa antigua puede reinterpretarse a través del interiorismo para responder a nuevas formas de habitar, manteniendo una atmósfera cálida y elegante.
Fotografía: Flavia Mauricci




