El estudio Idee Architects desarrolló el ático Khai Sơn a partir de la fusión de dos áticos adyacentes, transformándolos en una vivienda continua pensada para una familia joven. El proyecto propone una experiencia espacial vertical que articula espacios de doble altura, balcones y diversas áreas de estar, dando forma a un hogar cohesivo, dinámico y lleno de luz.
La organización del ático se estructura a partir de una columna de circulación central que define claramente la distribución. Este eje divide la vivienda en dos sectores: de un lado se concentran los principales nodos funcionales y, del otro, las áreas complementarias, todas ellas acompañadas por amplias vistas hacia la ciudad. En los extremos del conjunto, una escalera rectilínea y una escalera de caracol de carácter escultórico conectan ambas plantas, favoreciendo una circulación fluida y continua a lo largo de toda la residencia.
Dos grandes vacíos de doble altura cumplen roles diferenciados dentro del proyecto. Uno de ellos se configura como una generosa sala de estar, mientras que el otro se transforma en un jardín interior que se desarrolla desde el comedor y la cocina hasta alcanzar los dormitorios privados. Esta estrategia refuerza la conexión entre los distintos niveles y aporta una fuerte presencia natural al interior del ático.
La continuidad vertical se acentúa mediante recursos formales y paisajísticos: líneas arquitectónicas marcadas en el área social y árboles de gran altura en el jardín interior acompañan el recorrido espacial, generando una atmósfera abierta, lúdica y luminosa, pensada tanto para los niños como para la convivencia familiar en general.
Desde el punto de vista material, el proyecto adopta un lenguaje arquitectónico moderno, de líneas definidas y expresivas. Las superficies rugosas de travertino dialogan con elementos metálicos, logrando un equilibrio entre texturas crudas y detalles refinados. El ático Khai Sơn se presenta así como una vivienda elevada que celebra la verticalidad, la creatividad y la calidez, integrando arquitectura y vida familiar en un solo gesto continuo.
Fotografía: Estudio Wuyhoang




