¿Cómo lograr que el primer departamento tenga una identidad verdaderamente propia?
Esa es la premisa detrás de “Primera”, un proyecto de interiorismo que apuesta por el diseño personalizado para transformar un espacio cotidiano en un lugar con carácter y significado.
Ubicado en Piura, este departamento de 90 m² fue diseñado por la interiorista Carla Castro para María José, una joven de 23 años que inicia su vida independiente. La propuesta busca crear un ambiente cálido, funcional y contemporáneo que refleje la personalidad de su propietaria desde el primer momento.
El elemento más distintivo del proyecto es una pieza única: una alfombra diseñada a partir de la huella digital de la dueña del departamento. Este recurso convierte un objeto cotidiano en una expresión de identidad, transformándolo en el punto focal de la sala y en el símbolo conceptual que articula todo el espacio.
El proyecto presenta una zona social integrada que reúne sala, comedor y cocina, donde se aplican distintas estrategias de interiorismo para optimizar el espacio sin perder elegancia ni comodidad. La continuidad visual entre ambientes ayuda a generar mayor amplitud y fluidez en la circulación.
Entre las soluciones de diseño destacan las llamadas “cocinas invisibles”, en las que electrodomésticos como la refrigeradora y la campana se ocultan mediante paneles de MDF, logrando una estética limpia y ordenada. A esto se suman recursos como mesas de vidrio y sillas tipo butaca para ampliar visualmente el comedor, una cuidadosa ubicación del arte para apreciarlo desde distintos ángulos y una paleta de tonos neutros – arena, hueso y beige, complementada con acentos champaña y un sofá en color tierra que aporta calidez al conjunto.
Con decisiones precisas y un fuerte componente conceptual, el proyecto demuestra cómo el interiorismo puede convertir un departamento compacto en un espacio personal, funcional y lleno de identidad.



