Casa Manire, diseñada por Martín Dulanto en colaboración con Puna Estudio, surge como un proyecto concebido para alejarse del ritmo urbano y propiciar un reencuentro profundo con la naturaleza. Inspirada en las Case Study Houses de los Eames y en la pureza formal de las cabañas de bosque japonesas, la vivienda propone una experiencia de simplicidad, calma y autenticidad espacial.
El proyecto se emplaza en una propiedad perteneciente a la familia de Yerko Zlatar, un lugar con memoria afectiva donde anteriormente funcionó el fundo de sus abuelos. Esta carga histórica y emocional se convierte en parte esencial del concepto arquitectónico, pues la vivienda no solo busca dialogar con la selva, sino también con el pasado íntimo del lugar.
Rodeada de una densa vegetación y de antiguas ruinas de piedra que recuerdan el antiguo fundo, Casa Manire se integra respetuosamente al entorno. El paisaje incorpora plantaciones de plátano, cacao y té que aún se mantienen, reforzando la conexión con las dinámicas productivas tradicionales y con la identidad agrícola de la zona.
Uno de los elementos más significativos del proyecto es el río Manire, que discurre frente a la casa y actúa como un eje natural que enriquece la experiencia sensorial. Su sonido permanente envuelve el espacio, aportando serenidad y convirtiéndose en un componente clave en la búsqueda de un refugio emocional y contemplativo.
Casa Manire se presenta finalmente como un espacio diseñado para propiciar la introspección, la paz y el vínculo profundo con la selva de Camanti en Quince Mil, Cusco. La propuesta de Martín Dulanto y Puna Estudio combina sensibilidad, sostenibilidad y memoria familiar para ofrecer un refugio que honra el territorio y celebra la armonía entre arquitectura y naturaleza.




