
Estado de México – Con una superficie de 600 m², el Departamento Residence 1103 se presenta como un proyecto residencial que trasciende la idea tradicional de vivienda, logrando una simbiosis entre diseño contemporáneo, funcionalidad familiar y una curada colección de mobiliario y arte. La propuesta es obra del despacho Elena Santoveña Arquitectos, en colaboración con Miguel Alanís, y representa una intervención completa tanto en distribución como en interiorismo.
El punto de partida fue un reto común en muchos desarrollos inmobiliarios: un departamento entregado con muros ya levantados y áreas como cocina y baños terminadas. Sin embargo, este diseño preestablecido no respondía a las necesidades de la familia propietaria. Por ello, el equipo de diseño propuso algo radical: empezar desde cero.
El trabajo comenzó con una escucha atenta a las dinámicas familiares y a los objetos que debían mantenerse en el nuevo espacio. Esto permitió replantear completamente la distribución y adaptar el diseño a un estilo contemporáneo sin renunciar a piezas clásicas llenas de valor emocional.
El eje organizador parte desde el vestíbulo, conectando visual y funcionalmente con el baño de visitas, la sala, el comedor, la cocina y el family room. Todo ello, en diálogo con una amplia terraza que dejó de ser un simple complemento para convertirse en un espacio clave de convivencia.
Un elemento protagónico del proyecto es la escultura de un hipopótamo que funciona como banca exterior. Esta pieza, parte del patrimonio afectivo de la familia, fue integrada como punto focal en la terraza, generando una explanada que conecta los ambientes sociales del hogar con naturalidad.
En el área privada, el diseño mantiene una sensación de apertura y fluidez, pero con la discreción que requiere cada dormitorio. El acceso a las habitaciones se esconde sutilmente entre paneles de madera y mobiliario, logrando una estética limpia, coherente y funcional. El family room, ubicado estratégicamente, sirve como espacio común que se vincula también con la terraza, aportando calidez y versatilidad.
Uno de los mayores logros del proyecto fue la manera en que los materiales permiten unir lo clásico y lo contemporáneo. La combinación de maderas en tonos claros y oscuros genera transiciones suaves, mientras que la piedra aporta textura y profundidad. Detalles como molduras discretas aportan un aire elegante y atemporal.
La iluminación también juega un papel fundamental: una mezcla de luz indirecta y puntual fue diseñada para realzar obras de arte y crear atmósferas que invitan al descanso y a la contemplación.
Fotografiado por Rodrigo Solana, el Departamento Residence 1103 es mucho más que una remodelación: es una apuesta por el diseño consciente, que escucha a sus habitantes y transforma un espacio en un verdadero hogar. Cada rincón refleja una historia, una memoria o una intención estética, logrando un resultado cálido, elegante y profundamente humano.
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