La Casa Garbo, ubicada en Calle Cantuarias 175, Miraflores, Lima, Perú, se consagró como ganadora del prestigioso EuroShop RetailDesign Award 2026 en la categoría Hostelería. De entre 122 propuestas provenientes de 30 países, 51 llegaron a la ronda final, y Casa Garbo fue la única representante peruana en destacar por su enfoque innovador y culturalmente integrador. La sucursal, inaugurada el 8 de agosto de 2024, cuenta con 800 m² de superficie de venta y fue planificada por Modulor.
El proyecto, desarrollado bajo la dirección de Fausto Castañeda, líder creativo galardonado en los mismos premios y con más de 15 años de experiencia en diseño y estrategia de espacios comerciales, lleva por título “Casa Garbo: Un Viaje Sinestésico a Través de la Cultura Peruana”. La propuesta fusiona galería de arte, restaurante de comida casual, lounge de jazz y conciertos, y discoteca en un ecosistema cohesivo que garantiza un recorrido fluido y experiencial.
En el contexto de estos premios europeos, el valor del proyecto radica en su autenticidad. El jurado prioriza propuestas que nacen de la cultura local y su simbología, por encima de aquellas que replican tendencias o estéticas europeas. En ese sentido, Casa Garbo destaca por construir una narrativa propia, donde el diseño no imita referentes externos, sino que interpreta la identidad peruana desde una mirada contemporánea.
El recorrido del usuario inicia como una experiencia inmersiva en una galería de arte, integrada con la propuesta culinaria de un reconocido chef peruano. La materialidad refuerza esta narrativa cultural a través de elementos cuidadosamente seleccionados:
- Muros de adobe crudo que revelan técnicas constructivas ancestrales.
- Mesas de cobre envejecido que evocan la herencia precolombina.
- Pisos flotantes de madera que aportan calidez en áreas dinámicas.
- Terrazas con mármol cortado a mano que reinterpretan patios tradicionales.
- Tableros de mosaicos de piedra que generan experiencias táctiles y sociales.
La distribución espacial se organiza en cuatro entornos interconectados. Muros perforados permiten continuidad visual con distintos niveles de privacidad, mientras que una barra central articula el espacio social. Un pasillo zigzag de gran escala y color naranja conduce hacia la discoteca, concebida como un espacio oculto que marca el clímax del recorrido.
El proyecto se complementa con un ecosistema digital que integra arte y experiencia. Una colección rotativa de artistas latinoamericanos se activa mediante códigos QR, que permiten acceder a contenidos, recomendaciones y la compra directa de obras. Esta estrategia fortalece la fidelización del público y amplía la experiencia más allá del espacio físico.
Con este reconocimiento, Casa Garbo posiciona a Perú en la escena internacional del diseño de retail y hostelería, demostrando que las propuestas basadas en identidad cultural, experiencia sensorial y narrativa propia tienen un valor diferencial en los escenarios globales más exigentes.



