Dom Las (“Casa del Bosque” en polaco), es un proyecto firmado por Studio Onu que nace de una historia de cuidado, espera y conexión profunda con la tierra. Hace 25 años, el cliente adquirió un terreno baldío cerca de su ciudad natal con una visión a futuro. Durante décadas, las 7 hectáreas fueron cuidadas con dedicación: se plantaron árboles, se modelaron pastizales y se aplicó un proceso consciente de silvicultura que transformó el espacio en un paisaje vivo, diverso y profundamente ligado a la flora de la región.
La arquitectura aparece entonces como un capítulo natural de esta historia. Dom Las refleja el mismo respeto y sensibilidad que el cliente ya había entregado al terreno. Los edificios dialogan con el estilo vernáculo de Casubia, empleando materiales tradicionales y reforzando una relación íntima entre arquitectura y naturaleza. Aunque el encargo fue mínimo, debía cumplir dos propósitos esenciales: facilitar el cuidado permanente del bosque y ofrecer refugio ocasional para la familia.
El resultado son dos volúmenes que se complementan y se integran al paisaje, reforzados por una selección material honesta, detalles precisos y la participación de artesanos locales cuya destreza forma parte fundamental del relato arquitectónico.
La chimenea como centro del hogar
Fiel a la tradición, la chimenea se ubica en el corazón de la casa. Desde cada ambiente, las visuales se enmarcan a partir de este núcleo, conectando siempre al usuario con el exterior y recordando que la vida en Dom Las se organiza alrededor del calor, la contemplación y la reunión.
Materiales que pertenecen al lugar
La madera de pino, utilizada tanto en estructura como en mobiliario, establece continuidad con el bosque circundante. Los ladrillos, procedentes de una ladrillera local, recuperan los tonos de la tierra, mientras que el verde de los pinos se traslada al interior mediante superficies y cerámicas esmaltadas en cocina y baños.
Artesanía como identidad
Casubia es una región reconocida por la habilidad de sus artesanos, y Dom Las se convierte en un homenaje contemporáneo a esa tradición. Las contraventanas de metal, fabricadas localmente, filtran delicadamente la luz mientras protegen de los elementos. La fachada, desarrollada en colaboración con un albañil experto en ornamentación regional, reinterpreta motivos tradicionales con un lenguaje moderno.
El mobiliario diseñado por Studio Onu, como mesas de comedor y centro, se inspira en la carpintería torneada típica de la zona, incorporando además reliquias familiares que conectan la memoria privada con el espacio arquitectónico.
Uno de los elementos más significativos es el gran tapiz de amapolas, que simboliza el vínculo entre interior y exterior: las flores representadas dialogan con aquellas que crecen silvestres en la pradera, consolidando una narrativa de territorio, herencia y pertenencia.
Más que una casa, Dom Las es una expresión de respeto hacia la tierra y su tiempo. La arquitectura no impone, sino que acompaña; no domina, sino que se integra y celebra lo existente. Studio Onu propone aquí un refugio silencioso, donde diseño, identidad y naturaleza se entrelazan para contar una misma historia.
Fotografía: Martyna Rudnicka




