Ubicada dentro de un fraccionamiento, en el extremo de una cañada y rodeada por el paisaje boscoso, Casa LV-47 se concibe como un proyecto que aprovecha al máximo una superficie reducida mediante una organización clara en tres niveles, adaptados cuidadosamente a la topografía del terreno.
El proyecto, desarrollado por BLENDING DOTS arquitectos + Arq. Rogelio A. Castillo, desciende de manera natural siguiendo el desnivel del sitio: un nivel a nivel de calle, uno superior y un sótano. Esta estrategia permite cumplir eficientemente con el programa arquitectónico, al tiempo que potencia las vistas y la relación con el entorno.
En la planta baja se localiza el área de día, diseñada como un espacio abierto y luminoso que se extiende hacia una terraza volada, desde donde se disfrutan vistas amplias al horizonte y al bosque circundante. El sótano alberga las áreas de servicio y esparcimiento, integrando un family room que se proyecta hacia una terraza-balcón, convirtiéndose en un espacio privilegiado para la contemplación del paisaje.
La planta alta está destinada al área de noche. Dos habitaciones se ubican al frente, mientras que la recámara principal se sitúa en la parte posterior, beneficiándose de mayor privacidad, grandes ventanales y una terraza propia que refuerza la conexión visual con el entorno natural.
El uso predominante del color blanco fue fundamental para generar una sensación de amplitud y favorecer la reflexión de la luz natural en los interiores. Esta intención se percibe desde el acceso, donde una puerta de madera aporta calidez y marca la transición hacia el interior, flanqueada por un jardín y un muro de piedra que acompañan al distribuidor.
La fachada se presenta sobria y elegante, definida por tres materiales principales que se diferencian por niveles: piedra gris clara colocada de manera irregular en los pisos, madera en la parte frontal a través de una celosía que integra la puerta de acceso como un solo elemento, y una celosía de acero en color blanco en el nivel superior, que retoma el mismo ritmo y genera un volado que remata el conjunto.
Casa LV-47 es un ejercicio de arquitectura sensible al sitio, donde materialidad, luz y paisaje se integran para crear una vivienda contemporánea, funcional y profundamente vinculada con su contexto natural.
Fotografía: AVEH STUDIO




