En el centro de El Cairo, en Egipto, Beit Hawa, diseñado por Badie Architects, se presenta como una exploración contemporánea de la vivienda entendida desde la filosofía de la morfosis. Más que una disposición estática, el proyecto propone una arquitectura interior concebida como un sistema adaptable, capaz de evolucionar y transformarse con el tiempo.
Lejos de las tipologías modernistas rígidas, la casa se organiza mediante secuencias espaciales fluidas que negocian con sutileza las transiciones entre lo público y lo privado. La circulación actúa como elemento generador del proyecto, articulando cambios suaves que diluyen los límites convencionales entre funciones. A través de una permeabilidad cuidadosamente calibrada, la vivienda equilibra apertura y resguardo, permitiendo que el interior dialogue de manera constante con su contexto urbano en Egipto.
La materialidad estratificada define superficies y volúmenes donde luz, textura y claridad estructural se integran en una sintaxis coherente. Cada plano y cada transición responden a un lenguaje de transformación continua, canalizando una energía precisa pero sensible que fluye por el espacio. En este enfoque, la morfología arquitectónica se convierte en una herramienta operativa: forma, estructura y atmósfera evolucionan en armonía, dando como resultado una vivienda atemporal y profundamente conectada con su entorno.
Esta sensibilidad se extiende al mobiliario, cuidadosamente seleccionado para reforzar la narrativa de fluidez y refinamiento. Las piezas de Pianca aportan elegancia a medida y equilibrio compositivo, mientras que Paola Lenti introduce suavidad a través de texturas vibrantes y riqueza táctil. En el exterior, las propuestas escultóricas de Vondom se integran con la geometría fluida del hogar, fortaleciendo la continuidad entre interior y exterior.
El carácter contemporáneo se intensifica con las piezas audaces de Moroso, que enfatizan las transiciones espaciales, y con los acentos lúdicos de Mogg, que incorporan ingenio y expresividad. En el corazón del proyecto, la cocina se configura como un punto focal equipado íntegramente por Smeg, donde funcionalidad y diseño icónico convergen.
En conjunto, arquitectura y mobiliario conforman un ecosistema integral donde ningún elemento es autónomo. En Beit Hawa, en Egipto, la morfología se transforma en una poética serena: un diálogo continuo entre forma, materia y objeto que da vida a un hogar en constante transformación, en sintonía con su contexto y con quienes lo habitan.
Fotografía: Nour El Refai




