La rehabilitación de viviendas tradicionales plantea el desafío de conservar su identidad mientras se adaptan a las necesidades contemporáneas. En España, el proyecto Casa Mas Auleda, desarrollado por Contorns, arquitectura e interiorismo, responde a esta premisa al transformar una antigua masía del siglo XVII en un hogar eficiente, saludable y conectado con su entorno.
La intervención parte del respeto por la arquitectura vernácula catalana, manteniendo elementos originales y reinterpretando su configuración espacial. La vivienda se organiza en dos volúmenes rectangulares contiguos: uno conserva las tradicionales bóvedas catalanas, mientras que el otro incorpora techos altos y grandes ventanales que aportan amplitud y equilibrio lumínico.
Uno de los ejes principales del proyecto es la optimización de los recursos naturales. La orientación, el sol, el viento y la vegetación fueron determinantes para redefinir la distribución interior, reducir el volumen habitable y mejorar el aislamiento. Las ventanas orientadas al sur permiten captar calor en invierno, mientras que en verano se protegen para evitar el sobrecalentamiento.
Gracias a estas estrategias pasivas y a la mejora del rendimiento energético, la vivienda ha logrado reducir su consumo en un 85 %, así como sus emisiones de CO₂. El sistema de climatización se resuelve mediante una estufa de inercia térmica, complementada con ventiladores de techo en áreas de mayor exposición solar, optimizando el confort interior con un bajo impacto ambiental.
El uso de materiales naturales y locales refuerza el carácter del proyecto. Madera de castaño del Montseny, baldosas cerámicas artesanales y revocos de cal contribuyen a regular la temperatura y la humedad, generando espacios cálidos y saludables.
Fotografía: El Ramo Volador




