El verano es luz, calma y ganas de disfrutar más la casa. Es la temporada que invita a abrir los espacios, a vivir la terraza y a compartir en familia y con amigos. Se trata de sensaciones: el calor, la luz intensa y el sol vibrante que lo vuelve todo más brillante y anima a atreverse. Durante esta época, los colores se perciben de manera distinta. La luz natural los vuelve más vivos y expresivos, permitiendo arriesgar, mezclar y disfrutar sin miedo. Cada tono cobra protagonismo y se convierte en una herramienta para transformar los espacios y la energía del hogar.
Además de definir atmósferas, el color se convierte en un recurso clave para acompañar nuevas formas de habitar el hogar durante el verano. Aplicado en muros, detalles o mobiliario, permite renovar los espacios sin grandes intervenciones, aportando frescura y personalidad. Así, el diseño interior se adapta a la temporada y acompaña el ritmo más relajado de los días largos y luminosos.
“En verano, la casa se vive más. Los colores acompañan esa experiencia: aportan energía durante el día y calma hacia el atardecer. Es una invitación a disfrutar los espacios sin apuro y a llenarlos de momentos”, señala Gustavo López, Gerente de Pinturería de Ceresita. Esta paleta de verano nace de un equilibrio propio de la temporada: tonos cálidos y vibrantes que acompañan la energía del día, combinados con azules y verdes que refrescan, ordenan y bajan el ritmo. Colores que dialogan entre sí y que permiten pasar de ambientes activos y luminosos a espacios más serenos, cuando la casa vuelve a convertirse en refugio.
Los colores de verano de Ceresita están disponibles en tiendas Sodimac y ferreterías a nivel nacional, acercando inspiración, tendencia y calidad a todos los hogares del país.
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